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Zona de confort: 3 ejercicios diarios para ganar confianza en ti misma

Sé honesta contigo

Te estás diciendo que no eres capaz de hacer algo, pero en realidad, ¿ya diste el primer paso?

Me pasa, y quizás te pase a ti también: adelantamos el miedo, nos imaginamos un escenario antes de siquiera intentarlo. ¿Y si hoy, en vez de pensarlo, nos atrevemos a atravesar de verdad lo que se siente al intentarlo?


Hoy me senté a revisar mis bitácoras de escritura y me encontré una frase que me cuestionó: "¿si no me atrevo, cómo sabré qué saldrá?"

En ese escrito me animaba a construir un proyecto que tenía en mente, y a estudiar lo que requería para su implementación. Me pedía a mí misma que, en vez de imaginar esas escenas sin hacer nada, sintiera en mi piel, en el hacer, las verdaderas sensaciones que surgieran. Porque es justo ahí cuando respondo al "cómo sabré qué saldrá".

Todos tenemos un poco de miedo, pero a veces la parálisis por anticipación nos corta la ejecución. Hoy estoy dando un giro nuevo a mi emprendimiento, y he estado escuchando esas pequeñas voces:

"El tiempo pasa y nada se materializa."
"¿Cuándo va a despegar esto de verdad?"

Y encontrarme con estas palabras del año 2022 ha sido un aliciente para mí.

No estoy empezando de nuevo, estoy aprendiendo a confiar en mi voz interior, esa que me susurraba antes y yo ignoraba.

Por eso hoy he creado estas ideas, que a lo largo de mis días he practicado cuando la duda me ha atropellado. Me han dado la motivación para seguir viendo qué pasa. Porque a veces no es miedo, es que no creemos lo suficiente en lo que estamos creando.

 

3 formas de ponerte a prueba y ganar confianza en ti misma

 

1. Experimenta y desarrolla tus hobbies 

Tienes actividades que te gustan mucho, pero no le pones el valor necesario. Apúntate a una clase de baile, haz un curso de cocina, aprende a tocar un instrumento musical, ve a clases de pintura, aprende a nadar.

Busca dedicar un tiempo a eso que te apasiona, vuélvelo parte importante de tu vida. Si estás dudando y no sabes con certeza las cosas que te apasionan, mi consejo es: haz un listado de eso que te causa interés y empieza a probar las ideas de tu lista, hasta que encuentres algo que te encante.

Dedicarnos a las cosas que nos apasionan es un gran motor para sacar proyectos de vida adelante, dedicarles tiempo, y por qué no, un día vernos ganándonos la vida con ellos. Yo ansío ver el día en que me paguen por escribir.

2. Viaja a los lugares que te gustaría conocer

Ahorra para ir a un lugar que sueñas. Puedes empezar por viajar a un lugar cercano e ir ampliando después tus destinos favoritos. Viajar nos abre la mente, nos brinda nuevas perspectivas. Podemos ver ideas de negocios, conectar con nuevas culturas y respirar nuevos aires. Nos libera de estereotipos. Que el dinero no sea tu impedimento: créelo posible y los recursos llegarán.

3. Prueba esas ideas que te resuena en le interior, aunque a veces suenen un poco alocadas

La mejor manera de ponernos a prueba es hacer esas cosas que siempre estamos diciendo que no somos capaces de hacer. ¿Cuáles son esos límites que te estás poniendo para no hacer algo?

¿Realmente no puedes, o es que jamás lo has intentado?

Te dejo esta frase de Vincent Van Gogh:

"Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo."

                                            ¿Ya diste el primer paso?

 

Sigue trabajando tu confianza en ti misma

Si quieres profundizar más sobre cómo conocerte a ti misma en el día a día, te invito a hacer parte de mi comunidad de cartas físicas o si deseas recibir cada mes un e-mail gratis  con un ejercicio de autoconocimiento te dejo el enlace para acompañarte en tu proceso de crecimiento personal .

 👉 Conoce más aquí

 

Atrévete, acciona, sé una realizadora. Ponte a prueba.

Con cariño, Lili.


Cómo reconectar contigo misma en medio del caos diario

 Imaginen por un segundo que su mente es una habitación llena de música sonando a la vez. Esa es la sensación que muchas veces cargamos cuando el día se acelera.

Hubo un momento en mi vida donde esa música me saturaba tanto, que sentía que me dolía la espalda y no podía dormir bien. No era cansancio físico, era el peso de ese ruido interno que me habita. 

Fue ahí, entre la falta de sueño y un agotamiento que no se iba al descansar, que entendí que debía empezar a hacer algo por mí. Si no aprendía a hacer una pausa, terminaría perdiéndome a mí misma.

Así nació mi conexión con la escritura y la pausa. 

Escribir en mi bitácora me ayudó a despejar la mente, aunque al principio a veces no entendía lo que salía de mí; hubo momentos donde incluso me asusté con mis propias palabras.

Cuando no sabía cómo resolver por mi cuenta esa fricción interna, leía libros que resonaban con lo que vivía, escuchaba charlas, asistía a cursos que mantuvieran activa mi curiosidad; me sumergí en el deporte y eso me ayudó a disipar un poco la bruma. 

Pero en las noches, cuando estaba a solas, esa música estrepitosa volvía. Me convertí en una exploradora de mi propio autoconocimiento y aprendí a gestionar mi agobio mental.

Y es que estos espacios con una misma son vitales. A veces no somos capaces de verbalizar lo que nos cuesta, nos guardamos situaciones que pesan, y es ahí donde la escritura se vuelve un refugio de desahogo.

Sé que hay mujeres que tienen la habilidad de sanarse a sí mismas, de ser autogestionadoras de su propio crecimiento. Y es a ellas, a mis Elenas, a quienes hablo. A todas las que saben que dentro de sí mismas hay una música que necesita ser escuchada, en lugar de huir de ella. 

Porque con el tiempo, aprenderemos a reconocer qué nos quiere decir cada melodía interna cuando suena.

Eso es lo que más me impulsa a crear este espacio de 'escucha interior': la certeza de que, aunque a veces no es fácil hablar en voz alta lo que nos acontece, siempre podemos encontrar la calma en nuestro propio silencio. 

 

¿Sientes que el volumen de tu música interna no te deja escuchar tu propia voz?

Gestionar nuestro caos mental es el acto de amor propio más urgente. He creado este espacio sencillo para iniciar a disipar tu bruma interna '[Querida bruma: 5 técnicas para calmar la mente que no para]', una guía práctica para que dejes de sufrir el ruido y aprendas a gestionar el ritmo de tu mente.

 [Enlace: Accede a la guía y recupera tu calma]



 Cuando no sepas a dónde ir, ven a ti

 

 

¿Seré la persona favorita de alguien? Lo que aprendí sentándome con esa pregunta

 

Estaba frente a mi computadora escuchando música y viendo inspiraciones para mi emprendimiento.

Y de repente una pregunta me emergió ¿seré la persona favorita de alguien?

Tomé una pausa de dos minutos; la anoté, y me prometí tener una cita conmigo más adelante. No la ignoré, decidí poner el foco en el propósito del momento.

Este pensamiento me atrapó al azar y a veces nos da un poco de pena compartir este tipo de cuestionamientos, pero; son más frecuentes de lo que crees.

 

Qué hacer cuando la mente en un momento del día nos confronta de golpe.

 

Hay dos caminos honestos que yo he puesto en práctica.

 

El Primer Camino: Detente y confronta ese pensamiento con una nueva pregunta, ¿esto que me llega ahora tiene que ver con los que estoy trabajando en el momento?

Esta postura es como un freno de mano para la mente. ¡¡Es un ey!! Ven aquí no viajes fuera, estamos en esto ahora.

El Segundo Camino: El que yo elegí hoy, seguir con mi búsqueda de inspiración, poner volumen a la música. Y eso sí, agendar una “cita conmigo misma para más tarde “

Es liberador poder actuar como un observador interno y decirle a la mente: "Te escucho, pero nos sentamos a hablar después".

Tenemos la soberanía de decidir cuándo y cómo sentarnos a escuchar nuestra musiquita interior. Y sé que a veces no sabemos cómo hacerlo, pero tranqui, eso se va entrenando cuando decides estar para ti.

 

El cumplimiento de tu promesa: sentarte contigo – Tu Cita

Imagina que llegó el día de esa cita contigo, no huiste de ti. Tomas una taza con tu bebida favorita, tu bitácora de escritura y te sientas contigo. Que bien se siente.

Esta decisión va cultivando tu felicidad interior, una chispa de paz florece en ese encuentro. Has intuido que ese llamado es importante ¿Seré la persona favorita de alguien?

No es la respuesta que emergerá, es tu postura. Es la elección que tomas:  a qué vas a prestar atención ahora, qué agendarás para mirar después y qué considerarás o intuirás como no importante, a esta última le dirás gracias por emerger.

¿Cuál de estos dos caminos probarás, cuando el cuestionamiento te llegue de golpe?

Comparte conmigo en los comentarios el camino que te resuene más.

Y si esa pregunta — ¿seré la persona favorita de alguien? — ha vuelto a tocarte la puerta más de una vez, quiero decirte algo: no tienes que seguir posponiendo esa cita contigo misma para siempre.

Escribí una guía completa para justo ese momento — cuando por fin te sientas con tu tintico, tu bolígrafo y tu bitácora, y decides mirar de frente lo que este pensamiento realmente te quiere decir. Se llama "Me duele el corazón porque nadie me elige", y son los mismos caminos que yo recorrí para dejar de esperar que alguien de afuera respondiera esa pregunta por mí.

 

 

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MI RITUAL DE CUMPLEAÑOS: CELEBRANDO LA IMPERFECCIÓN

Este es mi mes de cumpleaños y como amante de las letras, quedarán en mi bitácora las palabras que me abrazan en este día.

Mi cumpleaños es un ritual para mí: empiezo sentándome en la cama y mirando el ayer con un gracias, por todo lo que he decidido ser y hacer.

Me regalo flores amarillas, muevo mi energía con el ejercicio.

Hoy hice un "trend" en el gimnasio apagando la velita mientras trataba de hacer una flexión, para nada perfecta me salió, pero me disfruté el momento.

Lo subí a las redes sociales con un “no se rían de mí “quizás es de esos momentos en que uno se da cuenta que la vida es justo eso “aprender a vivir los instantes “tal cual son, con altas y bajas. Como esa flexión que no fue perfecta, pero que me dio la chispa de energía para decir “sube ese video”

 # vale el intento,  # vale ser tu momento feliz.

 

También, reconozco las veces que renuncié a intentar algo por las mil razones que hayan sido, me prometo seguir aprendiendo de la vida y abriéndome a nuevas posibilidades con el corazón abierto y con la sensación de que en cada momento encontraré la sabiduría para afrontarlos.

No sé qué me deparará el mañana, pero sé que:  el hoy es un hermoso regalo para habitar la curiosidad que me acompañe. Creo que es justo esa la que nos hace abrir los ojos y el corazón, esa llama que nos invita explorar y que un día nos regala un: ¡qué bueno que lo hice! o un seguí mi instinto.  

 Así que hoy te invito a curiosear en tu interior:

 Imagina que frente a ti se abren dos caminos. Uno que ya te han contado cómo es y otro en el que no sabes qué encontrar.

 

Tienes dos opciones honestas: atravesar el que ya te contaron, pero eligiendo tu propio sentir, imprimiendo tus toques, o elegir fundar un mundo propio, sabiendo de antemano que puedes encontrar la forma de sostener lo que allí encuentres o te exija aprender mientras das un paso.

No quiero juzgar el camino de otros. De hecho, en muchas ocasiones una palabra, un as bajo la manga de alguien me salvó de una caída, me abrió los ojos, una palabra, un actuar de ellos lo sentí como huella para mí, mientras reconocía mi propio sentir.

Hoy ya me he sentado muchas veces conmigo, he tropezado, intentando y he aprendido a llevar conmigo una consigna innegociable de vida: lo voy a mirar con mis propios ojos.

Me voy a preguntar, a cada paso, ¿cómo lo haría yo?

 Lo hermoso es que, pasito a pasito, mientras miras cómo le hace otro, encuentras el tuyo. Vas imprimiendo tu propio sello y, en cada línea escrita en silencio, vas poniendo tu propia elevación interna, hasta que un día es tu brújula interna la que más te mueve.

 Hoy cumplo quién sabe cuántos ciclos de vida, pasando de alma a alma. Y he entendido que cuando dejas de mirarte con menos tiranía y mentirte menos, el resultado natural es que sigues tus impulsos internos con más tranquilidad.

Quiero que te lleves esto hoy si resuena contigo: no importa en qué ciclo de vida estés hoy, siempre pon un poco de tu curiosidad, pregúntate.

¿cómo lo haría yo?  

Como lo disfrutarías tú a tú ritmo, a tu esencia.

 

Feliz cumpleaños para ti Lili, te mereces lo que sueñas. ¡Muchos instantes vividos con el corazón abierto!