A veces dejamos de crear no porque nos falten ideas. Sino porque tenemos tantas; que elegir hace un nudo en la cabeza.
Si eres una persona creativa te identificarás con esto.
Hay días que mi cerebro suena así “a palomitas de maíz explotando en una olla” cada vez que toco la idea explota una chispa creativa y al final hay tantas palomitas ricas y sabrosas que el proceso creativo cansa.
Para momentos como esos, hacer menos es suficiente. Elijo salir a conectar al aire libre y no hacer nada.
Después de la pausa, la reinvención creativa.
Detenerse y no hacer más, baja la parálisis por ideas. La vuelta a la calma en el proceso creativo es vital.
Luego de la pausa, me siento primero a nombrar porque me siento paralizada. Y a preguntar:
¿Qué quiero comunicar de verdad?
¿Si dejara de actuar desde la autoexigencia que haría más espontaneo?
Al nombrar la molestia interior, también aflora lo externo: la falta de interacciones en mi emprendimiento, medir los resultados por los de otros.
Pero también una verdad. ¿Cómo estoy comunicando mi proceso creativo?
Dentro de mi cabeza está todo claro. Pero ¿lo tiene claro mi audiencia?
Y allí todo da un giro distinto. A veces solo estamos en la transición para cambiar de perspectiva. Pasamos de preguntar y esto ¿cómo se ve’? a ¿qué está sintiendo el otro?
Hay circunstancias en que elegimos no nombrar en voz alta lo que sentimos y justo eso es lo que nos saca del bucle.
Activar el modo nombrar lo que sentimos. Nos guardamos la fricción interna por no causar incomodidad, cuando es justo esa incomodidad la que nos abre al entendimiento.
Así nos pasa con las emociones, bailan como palomitas de maíz dentro de nosotros que dejamos de nombrarlas por la fricción que puede causar en nuestro entorno, laboral, personal, familiar y en nuestro interior.
Dos cosas que enseña la fricción interna o externa: a nombrarla y a prender a comunicarla.
Si sientes que te estás perdiendo a ti por no nombrar esa incomodidad que te causa una emoción, una relación, un proceso creativo, dale el espacio, has una pausa para que llegue la comprensión interna.
Nómbrala, aunque sea por primera vez en tu hoja de papel. Si este articulo te sirvió compártelo con un amigo/a que lo necesite.
Qué buen artículo. Me identifico totalmente
ResponderEliminar