TENER CONFIANZA EN UNO MISMO - 10 CONSEJOS PARA AUTOGESTIONARLA

 Un día, alguien me dijo algo que me dejó pensando: "Tienes mucho potencial, pero te falta creer más en ti".

Me puse a analizarlo porque a veces siento resistencia interior y recordé las palabras de Walter Dresel en su libro El lado profundo de la vida. 

Ahí comprendí que la confianza no es algo que "encuentras" en el camino, sino algo que decides cultivar desde adentro. 

Dresel explica que la verdadera seguridad no tiene nada que ver con lo que nos pasa afuera ni con los resultados que obtenemos. La confianza nace de un compromiso contigo mismo: la creencia inquebrantable de que, sea cual sea el desafío, serás capaz de abordarlo.


En el libro Walter Dresel, nos invita a cuestionarnos a nosotros mismos: ¿Qué es para nosotros la verdadera confianza?


¿En la historia de tu vida dónde has a encontrado la confianza para construir las cosas que siempre has querido hacer y ser esa persona que has anhelado?


Las experiencias vividas son la evidencia de la fe que tuviste, en esa capacidad interior para afrontar los desafíos que se te presentaron y cómo actuaste para lograr esos propósitos.  Volviéndose estos un compromiso contigo mismo, haciéndote responsable de aprender a liderar tu propia vida. 


Consejos para identificar nuestra capacidad de afrontar los desafíos diarios y autogestionar la confianza interior (yo también estoy aprendiendo) 


1.    Identificar lo que necesitamos para nuestro bienestar y ser consecuentes con eso.


2.    No se trata de acertar o cometer errores, es tener la capacidad de ir aprendiendo a sentir la satisfacción de que estamos logrando lo que nos hemos propuesto y estamos haciendo lo necesario.


3.    Cuando nos damos cuenta que usamos nuestras herramientas para convertimos en lo que hoy somos, ganamos seguridad interior. Esto es la validación de que fuimos consecuentes con nuestras metas.


4.    Cultivar la confianza de avanzar pase lo que pase y aprender de cada apuesta, a acierto o desacierto.


5.    Mientras más postergamos aquello que queremos hacer más nos paralizamos.


6.    Aprende a no castigarnos mientras estamos en el proceso, la perfección nos condiciona y frustra.   


7.    Identificar cómo le hacemos frente a las inseguridades que nos asechan en el día a día ¿Qué hacemos cuando llegan? 


8.    La verdadera seguridad interior nace de la sensación de creer en uno mismo a pesar del temor


9.    Dar el primer paso hacia eso que queremos aumenta la autoconfianza


10.    En ese momento que dejamos de lado una meta o un sueño, herimos nuestra confianza en nosotros mismos. 


A veces creemos que la confianza llega primero. Pero muchas veces la confianza aparece después de atrevernos

Proponernos algo y actuar en consecuencia para obtenerlo, ahí empieza todo.  





CÓMO ESCUCHARTE EN UN MUNDO LLENO DE RUIDO

 "No todo está resuelto pero estoy aquí conmigo"

Pasamos días enteros haciendo cosas…
y, aun así, sintiéndonos lejos de nosotros.

Hubo un momento en mi vida en el que sentía que algo dentro de mí quería aflorar.
Como si estuviera escondiendo mi potencial, sentía que podía afrontar nuevos desafíos…
pero, al mismo tiempo, me sentía atrapada.

 

Era una sensación extraña:
sabía que algo quería emerger de mí,
pero lo sentía contenido,
como si aún no encontrara su lugar.

Empecé a preguntarme ¿Qué estoy negando? ¿Qué sé que debo hacer y no estoy haciendo?

Aunque aún no sé con claridad lo que necesita desarrollarse, si intuyo un poco por dónde va todo. Así que decidí seguir creando pausas consientes de silencio y también de movimiento, que en momentos se vuelven reflexión.

 

 

   Cuando haces una pausa, algo en ti se ordena

Con la escritura, el silencio y la natación estoy aprendiendo a poner en palabras lo que me abruma, lo que me llena y lo que quiero construir. En el silencio se resuelven algunos interrogantes o se reafirman mis intuiciones. Con la natación aprendo a soltar el control, a sintonizar mi cuerpo con la mente y dejarme fluir.

La conciencia que pones en cada una de tus actividades hace la diferencia.
Pasas de hacer por hacer… a hacerlo con una intención que revela algo de ti.

 

No tiene que ser algo grande.
A veces es tan simple como darte cuenta de que ya no postergas lo que te hace bien,
aceptar tu proceso,
o reconocer tu voz interior.

 

A veces, crear y moverte es la forma en la que vuelves a ti

Creo que somos seres creativos. Has sentido que las actividades creativas te conectan contigo misma. Que el ejercicio te llena de energía vital y con la práctica empiezas a elegirlas solo por el placer que te causa hacerlas.

Para que estas actividades se vuelvan un momento de escucha, está atenta a cada movimiento, cómo está tu mente mientras las ejecutas, qué pensamientos te afloran en ese instante y qué sensación se queda luego (felicidad, señal de compromiso personal, te eliges)

 

Tener pausas es encontrarte, es verte en distintas ópticas, en el silencio y en el movimiento, quién eres en cada una de ellas. ¿Ya encontraste las tuyas o te estás encontrando?

La clave está en probar lo que te causa curiosidad y es sano para ti. Cada uno es distinto y tiene lo que le llena.

   

Comparte este artículo con alguien que también se esté encontrando, yo también estoy aprendiendo a observar lo que emerge de mí.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿CÓMO EMPEZAR A ESCRIBIR PARA DESAHOGARSE?

Quieres empezar a escribir tus emociones y sentimientos, pero no sabes cómo empezar.

Antes de empezar a escribir te digo, que no hay una fórmula mágica para hacerlo, la escritura es un proceso de fluidez interna, lo que es necesario es aprender a sostenerte mientras te conoces a ti misma.  

 

En mi practica de escritura reflexiva he encontrado varios anclajes emocionales para no abrumarme mientras encuentro comprensión interna. Te regalaré uno para que te acompañe.

 

El ejercicio que vas a empezar a hacer me ha servido cuando siento ganas de desahogarme y no sé por dónde empezar.

Te vas a realizar la siguiente pregunta:

¿Cómo me siento hoy? ¿Cómo estoy de verdad? Esta pregunta te abre a un estado de honestidad contigo misma, pero no vas a responder de manera inmediata.

Escribe en la hoja la pregunta con tu nombre por ejemplo ¿cómo estás hoy Liliana?  ¿Cómo estás de verdad Liliana?

Luego de unos segundos de silencio vas a empezar a escribir lo que tengas en el corazón, escribir una hoja o media sería suficiente para abrirte a ti misma.   

A veces la respuesta puede ser confusa o incomoda, por eso con la mano puesta en tu pecho te vas a decir “Me doy el permiso de escucharme, estoy aprendiendo de mí. “

Estas palabras te llenarán de calma mientras vas comprendiendo tus emociones escritas.

¿Cuál es el momento perfecto para leer lo que escribí?

Según mi experiencia recomiendo que sea según como te sientas:

Si estás muy movida emocionalmente. Te recomiendo repetir el ancla emocional, cerrar el cuaderno y al otro día leer tu escrito. Esta pausa te traerá calma y al retomarlo tu   comprensión será más serena.

Si estás tranquila, y simplemente es en una curiosidad interior aborda tu escrito de una vez, al leer nota qué se mueve dentro de ti, qué palabra te resuena, qué tema surge que debes atender y en tu próximo ejercicio escribir sobre eso.

 

¿Qué pasa cuando respondo con honestidad al cómo estoy? 

 

Imagina que alguien está interesado verdaderamente en ti y te pregunta “¿cómo estás?” tú sientes su energía de apertura, encuentras un   espacio donde tu sentir encuentra cabida.

Esa receptividad se amplía cuando esa conversación es de tú a tú, porque, aunque al principio pueda que te juzgues o no comprendas, va a llegar ese momento de compresión interna.

Te animo a que sigas escribiendo y si necesitas quien te acompañe mientras escribes lo que sientes, puedes contactarme.

CADA UNO SABE LO QUE LE COSTÓ CONSEGUIRLO.

 ¿Cuáles son esas situaciones de vida qué más te han costado? Tomáte 5 minutos para dar gracias a la vida por salir de ahí.

Sí esa que te desafío más y esa en la que pensaste que no lo ibas a lograr.

Qué tuvo que pasar para que se materializa, qué tuviste que hacer para que cesara, qué tuviste que soportar, a qué renunciaste, qué brotó de ti.

Hubo noches en que no podía dormir, la oscuridad me atemorizaba y tenía que dormir con la luz encendida y aunque dormía acompañada un miedo horrible me invadía. Toda la noche mantenía en estado de alerta.

No fueron dos noches, noches enteras en que el insomnio me acompañó entre lágrimas, preguntándome:  ¿por qué me pasa esto? Pensé que moría en cada terror nocturno, pero; aquí estoy.

Aquí estoy con nuevos miedos, pero con la sensación de que cada episodio de oscuridad se calma, no porque desaparezcan por completo, sino porque aprendes a afrontarlos, a activar tu coraje interno, a salvarte tu misma.

Solamente yo, recordándome que me podía sostener y mantener a salvo con mi propia luz. Aun con las fuerzas flaqueadas en esas noches algo dentro de mí me sostenía. Por eso creo mucho en las palabras que me digo a mí misma y en buscar adentro mi propio salvamento.

Algunas personas afrontamos los desafíos internos por nuestra cuenta, si tu no eres una de esas está bien. Busca la ayuda que necesites para salir adelante.

Cuando busques esa fuerza afuera y no la halles, mira dentro de ti. Ahí reside una resiliencia que se despierta cuando más nos necesitamos. Puedes también sostenerte escribiendo, cantando, en el arte, en el deporte, encuentra una actividad sana que te sostenga. Puedes salvarte en las palabras de amor que te repites a diario.

 

Puedes buscar refugio en esas relaciones que respetan tus procesos y te abrazan en silencio. En quienes te acompañan mientras te sanas.

Hoy me abro a ti en esta parte mía que estoy aprendido a hablarla en voz alta, porque hay episodios que a veces no entiendes, pero te hacen una corajuda de la vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3 EJERCICIOS DE ESCRITURA PARA ATRAER EL AMOR A TU VIDA


Escribir es mirarte en un espejo que no juzga. Cada palabra revela tu fuerza, tu vulnerabilidad y tu capacidad de amar primero a ti misma.

Una manera bonita de empezar a revisar cómo está tú corazoncito es realizar ejercicios de escritura que te faciliten mirarte con honestidad. Conocer cuáles han sido tus errores más comunes en tus vínculos, cómo te ves a ti misma, qué cosas amas de ti y qué puedes sostener, qué tipo de relación crees que puedes tener contigo misma.

Hoy te voy a proponer 3 ejercicios de escritura que van a reflejar todo el cuidado que te mereces.  A partir de este momento vas a tener un cuaderno o libreta que será tu bitácora de viaje interno, allí vas a empezar a conversar contigo misma. Será tu aliada en tu ruta de autoconocimiento. 

 

 Los ejercicios de escritura son estos. Responde en el orden que te los dejo.

 

1.        ¿Qué cosas amo de mí?

Tus cualidades, lo que crees que te define cómo persona, lo que valoras de ti y eso que tú dices esta parte mía me gusta tanto.

Me gusta como reacciono a estas circunstancias, amo como me visto.

Cómo pienso en este tema, la claridad que tengo en ciertos desafíos.

Tus convicciones internas, tus valores no negociables.

 

Escribe lo que sientes que te hace especial y tú eres capaz de verlo. Puedes poner tus elecciones diarias, tus motivaciones internas, eso que te mueve con facilidad.

 

Ejemplo: “Amo de mí que investigo lo que me causa curiosidad”

 

Luego de escribirlas relee y reconoce eso en ti. Celébralo.

 

2.        ¿Qué cosas me duelen que me hagan los demás?

Te permite mirar hacia adentro y reconocer qué actitudes externas te afectan, pero también te da la oportunidad de transformar ese dolor en autoconocimiento.

También te ayuda a ver en qué aspectos necesitas poner límites y en dónde te afecta, sí. Puedes elegir tres de tus relaciones más frecuentes y anotar cómo te sientes con ellas.

 

Ojo; en ningún momento es evaluar si estas relaciones son suficientes o necesitas terminarlas. El propósito es identificar cómo te comportas en esa relación, qué callas, si te sientes tu misma, en qué momentos actúas sin necesidad de tenerte que explicar. Identificar qué palabras te causan reacción, que te molesta que juzguen, qué te causa malestar.

 

Escribirás desde ti, no desde el otro. Porque a veces nuestras interpretaciones suelen venir mas de cómo nos sentimos con nosotras mismas.

 

Ejemplo: “Me duele que me juzguen porque expreso lo que me duele, como si una estuviera al 1000% todo el tiempo”

 

Pregúntate: ¿Qué me enseña este dolor sobre mí? ¿qué interpretación le estoy dando a esta interacción?

 

3.        ¿Como quieres que te vean las personas?

 La forma en que queremos ser percibidas dice mucho de la forma en que estamos actuando para que el otro nos apruebe, pero también dice mucho del tipo de persona que anhelamos ser y que muchas veces por miedo; NO, nos atrevemos a ser.  

 

Si no pensarás en ser juzgada, qué te gustaría que las personas empiecen a ver de ti. Ese ser sensible, amoroso, capaz de expresar lo que siente y pedir lo que necesita. Alguien que sueña, que ama bonito, que es capaz de disfrutar lo que se propone.

 

En este ejercicio expláyate, porque al final lo que buscamos es que empieces a ser esa persona que quieres ser y que el mundo vea lo hermoso que emana de ti. Pero sobre todo elegir expresar tu ser sin culpa.

 

Pregúntate: ¿Ya me veo yo misma de esa manera? Y si la respuesta es sí, refuerza esa identidad y si es no, escribe que conducta y actitudes desde ahora mismo te llevarán a alinearte con eso que quieres ser.

 

No estás sola en este camino. Cada ejercicio de escritura reflexiva es una semilla de amor propio. Regresa cuando quieras seguir cultivando tu jardín interior. Yo también estoy aprendiendo a amarme, a elegirme mientras escribo estas palabras. Ojalá estas líneas te inspiren a elegirte también.