¿Seré la persona favorita de alguien? Lo que aprendí sentándome con esa pregunta

 

Estaba frente a mi computadora escuchando música y viendo inspiraciones para mi emprendimiento.

Y de repente una pregunta me emergió ¿seré la persona favorita de alguien?

Tomé una pausa de dos minutos; la anoté, y me prometí tener una cita conmigo más adelante. No la ignoré, decidí poner el foco en el propósito del momento.

Este pensamiento me atrapó al azar y a veces nos da un poco de pena compartir este tipo de cuestionamientos, pero; son más frecuentes de lo que crees.

 

Qué hacer cuando la mente en un momento del día nos confronta de golpe.

 

Hay dos caminos honestos que yo he puesto en práctica.

 

El Primer Camino: Detente y confronta ese pensamiento con una nueva pregunta, ¿esto que me llega ahora tiene que ver con los que estoy trabajando en el momento?

Esta postura es como un freno de mano para la mente. ¡¡Es un ey!! Ven aquí no viajes fuera, estamos en esto ahora.

El Segundo Camino: El que yo elegí hoy, seguir con mi búsqueda de inspiración, poner volumen a la música. Y eso sí, agendar una “cita conmigo misma para más tarde “

Es liberador poder actuar como un observador interno y decirle a la mente: "Te escucho, pero nos sentamos a hablar después".

Tenemos la soberanía de decidir cuándo y cómo sentarnos a escuchar nuestra musiquita interior. Y sé que a veces no sabemos cómo hacerlo, pero tranqui, eso se va entrenando cuando decides estar para ti.

 

El cumplimiento de tu promesa: sentarte contigo – Tu Cita

Imagina que llegó el día de esa cita contigo, no huiste de ti. Tomas una taza con tu bebida favorita, tu bitácora de escritura y te sientas contigo. Que bien se siente.

Esta decisión va cultivando tu felicidad interior, una chispa de paz florece en ese encuentro. Has intuido que ese llamado es importante ¿Seré la persona favorita de alguien?

No es la respuesta que emergerá, es tu postura. Es la elección que tomas:  a qué vas a prestar atención ahora, qué agendarás para mirar después y qué considerarás o intuirás como no importante, a esta última le dirás gracias por emerger.

¿Cuál de estos dos caminos probarás, cuando el cuestionamiento te llegue de golpe?

Comparte conmigo en los comentarios el camino que te resuene más.

Y si esa pregunta — ¿seré la persona favorita de alguien? — ha vuelto a tocarte la puerta más de una vez, quiero decirte algo: no tienes que seguir posponiendo esa cita contigo misma para siempre.

Escribí una guía completa para justo ese momento — cuando por fin te sientas con tu tintico, tu bolígrafo y tu bitácora, y decides mirar de frente lo que este pensamiento realmente te quiere decir. Se llama "Me duele el corazón porque nadie me elige", y son los mismos caminos que yo recorrí para dejar de esperar que alguien de afuera respondiera esa pregunta por mí.

 

 

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MI RITUAL DE CUMPLEAÑOS: CELEBRANDO LA IMPERFECCIÓN

Este es mi mes de cumpleaños y como amante de las letras, quedarán en mi bitácora las palabras que me abrazan en este día.

Mi cumpleaños es un ritual para mí: empiezo sentándome en la cama y mirando el ayer con un gracias, por todo lo que he decidido ser y hacer.

Me regalo flores amarillas, muevo mi energía con el ejercicio.

Hoy hice un "trend" en el gimnasio apagando la velita mientras trataba de hacer una flexión, para nada perfecta me salió, pero me disfruté el momento.

Lo subí a las redes sociales con un “no se rían de mí “quizás es de esos momentos en que uno se da cuenta que la vida es justo eso “aprender a vivir los instantes “tal cual son, con altas y bajas. Como esa flexión que no fue perfecta, pero que me dio la chispa de energía para decir “sube ese video”

 # vale el intento,  # vale ser tu momento feliz.

 

También, reconozco las veces que renuncié a intentar algo por las mil razones que hayan sido, me prometo seguir aprendiendo de la vida y abriéndome a nuevas posibilidades con el corazón abierto y con la sensación de que en cada momento encontraré la sabiduría para afrontarlos.

No sé qué me deparará el mañana, pero sé que:  el hoy es un hermoso regalo para habitar la curiosidad que me acompañe. Creo que es justo esa la que nos hace abrir los ojos y el corazón, esa llama que nos invita explorar y que un día nos regala un: ¡qué bueno que lo hice! o un seguí mi instinto.  

 Así que hoy te invito a curiosear en tu interior:

 Imagina que frente a ti se abren dos caminos. Uno que ya te han contado cómo es y otro en el que no sabes qué encontrar.

 

Tienes dos opciones honestas: atravesar el que ya te contaron, pero eligiendo tu propio sentir, imprimiendo tus toques, o elegir fundar un mundo propio, sabiendo de antemano que puedes encontrar la forma de sostener lo que allí encuentres o te exija aprender mientras das un paso.

No quiero juzgar el camino de otros. De hecho, en muchas ocasiones una palabra, un as bajo la manga de alguien me salvó de una caída, me abrió los ojos, una palabra, un actuar de ellos lo sentí como huella para mí, mientras reconocía mi propio sentir.

Hoy ya me he sentado muchas veces conmigo, he tropezado, intentando y he aprendido a llevar conmigo una consigna innegociable de vida: lo voy a mirar con mis propios ojos.

Me voy a preguntar, a cada paso, ¿cómo lo haría yo?

 Lo hermoso es que, pasito a pasito, mientras miras cómo le hace otro, encuentras el tuyo. Vas imprimiendo tu propio sello y, en cada línea escrita en silencio, vas poniendo tu propia elevación interna, hasta que un día es tu brújula interna la que más te mueve.

 Hoy cumplo quién sabe cuántos ciclos de vida, pasando de alma a alma. Y he entendido que cuando dejas de mirarte con menos tiranía y mentirte menos, el resultado natural es que sigues tus impulsos internos con más tranquilidad.

Quiero que te lleves esto hoy si resuena contigo: no importa en qué ciclo de vida estés hoy, siempre pon un poco de tu curiosidad, pregúntate.

¿cómo lo haría yo?  

Como lo disfrutarías tú a tú ritmo, a tu esencia.

 

Feliz cumpleaños para ti Lili, te mereces lo que sueñas. ¡Muchos instantes vividos con el corazón abierto!

 

 


TENER CONFIANZA EN UNO MISMO - 10 CONSEJOS PARA AUTOGESTIONARLA

 Un día, alguien me dijo algo que me dejó pensando: "Tienes mucho potencial, pero te falta creer más en ti".

Me puse a analizarlo porque a veces siento resistencia interior y recordé las palabras de Walter Dresel en su libro El lado profundo de la vida. 

Ahí comprendí que la confianza no es algo que "encuentras" en el camino, sino algo que decides cultivar desde adentro. 

Dresel explica que la verdadera seguridad no tiene nada que ver con lo que nos pasa afuera ni con los resultados que obtenemos. La confianza nace de un compromiso contigo mismo: la creencia inquebrantable de que, sea cual sea el desafío, serás capaz de abordarlo.


En el libro Walter Dresel, nos invita a cuestionarnos a nosotros mismos: ¿Qué es para nosotros la verdadera confianza?


¿En la historia de tu vida dónde has a encontrado la confianza para construir las cosas que siempre has querido hacer y ser esa persona que has anhelado?


Las experiencias vividas son la evidencia de la fe que tuviste, en esa capacidad interior para afrontar los desafíos que se te presentaron y cómo actuaste para lograr esos propósitos.  Volviéndose estos un compromiso contigo mismo, haciéndote responsable de aprender a liderar tu propia vida. 


Consejos para identificar nuestra capacidad de afrontar los desafíos diarios y autogestionar la confianza interior (yo también estoy aprendiendo) 


1.    Identificar lo que necesitamos para nuestro bienestar y ser consecuentes con eso.


2.    No se trata de acertar o cometer errores, es tener la capacidad de ir aprendiendo a sentir la satisfacción de que estamos logrando lo que nos hemos propuesto y estamos haciendo lo necesario.


3.    Cuando nos damos cuenta que usamos nuestras herramientas para convertimos en lo que hoy somos, ganamos seguridad interior. Esto es la validación de que fuimos consecuentes con nuestras metas.


4.    Cultivar la confianza de avanzar pase lo que pase y aprender de cada apuesta, a acierto o desacierto.


5.    Mientras más postergamos aquello que queremos hacer más nos paralizamos.


6.    Aprende a no castigarnos mientras estamos en el proceso, la perfección nos condiciona y frustra.   


7.    Identificar cómo le hacemos frente a las inseguridades que nos asechan en el día a día ¿Qué hacemos cuando llegan? 


8.    La verdadera seguridad interior nace de la sensación de creer en uno mismo a pesar del temor


9.    Dar el primer paso hacia eso que queremos aumenta la autoconfianza


10.    En ese momento que dejamos de lado una meta o un sueño, herimos nuestra confianza en nosotros mismos. 


A veces creemos que la confianza llega primero. Pero muchas veces la confianza aparece después de atrevernos

Proponernos algo y actuar en consecuencia para obtenerlo, ahí empieza todo.