Este es mi mes de cumpleaños y como amante de las letras, quedarán en mi bitácora las palabras que me abrazan en este día.
Mi cumpleaños es un ritual para mí: empiezo sentándome en la cama y mirando el ayer con un gracias, por todo lo que he decidido ser y hacer.
Me regalo flores amarillas, muevo mi energía con el ejercicio.
Hoy hice un "trend" en el gimnasio apagando la velita mientras trataba de hacer una flexión, para nada perfecta me salió, pero me disfruté el momento.
Lo subí a las redes sociales con un “no se rían de mí “quizás es de esos momentos en que uno se da cuenta que la vida es justo eso “aprender a vivir los instantes “tal cual son, con altas y bajas. Como esa flexión que no fue perfecta, pero que me dio la chispa de energía para decir “sube ese video”
# vale el intento, # vale ser tu momento feliz.
También, reconozco las veces que renuncié a intentar algo por las mil razones que hayan sido, me prometo seguir aprendiendo de la vida y abriéndome a nuevas posibilidades con el corazón abierto y con la sensación de que en cada momento encontraré la sabiduría para afrontarlos.
No sé qué me deparará el mañana, pero sé que: el hoy es un hermoso regalo para habitar la curiosidad que me acompañe. Creo que es justo esa la que nos hace abrir los ojos y el corazón, esa llama que nos invita explorar y que un día nos regala un: ¡qué bueno que lo hice! o un seguí mi instinto.
Así que hoy te invito a curiosear en tu interior:
Imagina que frente a ti se abren dos caminos. Uno que ya te han contado cómo es y otro en el que no sabes qué encontrar.
Tienes dos opciones honestas: atravesar el que ya te contaron, pero eligiendo tu propio sentir, imprimiendo tus toques, o elegir fundar un mundo propio, sabiendo de antemano que puedes encontrar la forma de sostener lo que allí encuentres o te exija aprender mientras das un paso.
No quiero juzgar el camino de otros. De hecho, en muchas ocasiones una palabra, un as bajo la manga de alguien me salvó de una caída, me abrió los ojos, una palabra, un actuar de ellos lo sentí como huella para mí, mientras reconocía mi propio sentir.
Hoy ya me he sentado muchas veces conmigo, he tropezado, intentando y he aprendido a llevar conmigo una consigna innegociable de vida: lo voy a mirar con mis propios ojos.
Me voy a preguntar, a cada paso, ¿cómo lo haría yo?
Lo hermoso es que, pasito a pasito, mientras miras cómo le hace otro, encuentras el tuyo. Vas imprimiendo tu propio sello y, en cada línea escrita en silencio, vas poniendo tu propia elevación interna, hasta que un día es tu brújula interna la que más te mueve.
Hoy cumplo quién sabe cuántos ciclos de vida, pasando de alma a alma. Y he entendido que cuando dejas de mirarte con menos tiranía y mentirte menos, el resultado natural es que sigues tus impulsos internos con más tranquilidad.
Quiero que te lleves esto hoy si resuena contigo: no importa en qué ciclo de vida estés hoy, siempre pon un poco de tu curiosidad, pregúntate.
¿cómo lo haría yo?
Como lo disfrutarías tú a tú ritmo, a tu esencia.
Feliz cumpleaños para ti Lili, te mereces lo que sueñas. ¡Muchos instantes vividos con el corazón abierto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario