Hoy leí una frase que me sacudió “La relación más larga de tu vida es contigo misma” y wao ¿cómo llevo esa relación conmigo misma?
Me quedé un rato en silencio, no sabía cómo abordar tanta verdad, esas palabras me estremecieron y podía verlas desde diferentes ángulos:
¿Cómo me trato?
¿Soy ese tipo de persona que yo elegiría?
¿me gusta cómo me he comportado conmigo en esta vida?
Y al final, sentí que lo importante es cómo me he relacionado conmigo, cómo me llevado con lo que soy, con lo que siento, con lo que imagino para mi vida.
Porque si soy mi relación más importante, lo que importa es cómo me veo yo. Con los años esa mirada a evolucionado, esa relación mejoró cuando empecé a dejar atrás el rechazo, la autocrítica y le di permiso a mi caos interno.
Este día me marcó
Recuerdo mucho este día, me sentía triste, mi vida no tenía dirección y el temor a estar dando vueltas sin rumbo me invadía. Ese día me tumbe en la cama. Literal. Y dije: voy a dejar de resistirme, si quieres sentirte triste “Lili”, siente tu tristeza. Vive esa emoción.
Los primeros minutos mis ojitos no pararon de llover, al rato empecé a conectar con mi voz interna, me di interés propio. Me paré y escribí, nombré mis tristezas.
Por primera vez no me obligue a sonreír, no puse música para animarme.
Siento que ese día empecé a mejorar mi relación conmigo misma, se volvió una prioridad tratarme como alguien, que merece amor, respeto y cuidado. Sanarte empieza el día en que decides dejar de huir de ti.
No necesitas ser fuerte todo el tiempo lo que necesitas es no huir de ti. Te desafias al empezar autoconocerte
Lo que hoy veo
Hoy veo una mujer que se pone como prioridad, que se escucha, que se permite los silencios, que ya no lucha tanto por encajar y respeta sus procesos de aprendizaje.
Cómo lo he logrado. Mi conversación interna es a través de la escritura, me detengo frente a una libreta y dejo que mi ser interior se exprese. También creo frases y mantras que utilizo como anclas emocionales, los repito a diario para recordarle a mi mente en qué estoy trabajando.
Cada vez que me siento achicopalada me pregunto ¿Qué estoy negando que ya florece em mí? ¿esto realmente no lo sé hacer, o no estoy creyendo en mí?
¿Qué parte de mí está pidiendo ser escuchada? ¿Qué puedo hacer para acompañarme mejor hoy?
Quiero que saques tus propias conclusiones. En una charla un expositor dijo: es tan lindo ver como evoluciona una persona en sus redes sociales, como sus videos van mejorando, como su voz cambia, como su mensaje se pule. Y creo que es la metáfora más hermosa para decir que tu vida es un proceso, abrázalo.
Tu vida no está quieta, está tomando forma.
Si esta reflexión te gustó compártela con alguien que quieres que florezca como tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario