¿Qué pasa en tu cuerpo y en tu mente cuando haces eso que amas?
💛💛💛💛
Cuando pensamos en las cosas que amamos hacer, lo primero que hacemos es listarlas. Pero, hoy quiero que te preguntes qué habita en ti cada vez que te das el permiso de hacerlas.
A partir de hoy quiero que te dediques a sentir, detente a observar que es lo que eso te provoca. ¿Qué cambia en ti cuando te das permiso de hacer eso que amas? ¿Cómo respira tu cuerpo, cómo piensa tu mente?
Te plantearé algunos de esos cambios que se producen en tu interior, mientras haces lo que disfrutas hacer.
💛El cuerpo habla cuando disfrutamos, por ejemplo, cada vez que yo estoy nadando me siento en paz, allá debajo del agua no hay preocupaciones externas. Solo pienso en sincronizar mi cuerpo con mi respiración, estoy atenta al desplazamiento de cada patada y brazada. Mi mente se relaja, es como si una felicidad interior me invadiera.
Observar esas señales nos ayuda a reconocer las actividades que son verdaderamente nutritivas y algo más valioso, nos ayuda a sobrellevar el proceso, porque, aunque los resultados son importantes, disfrutarlo lo, es aún más. El cuerpo siente que le produce armonía interior.
💜 Los pensamientos se transforman,
imagina que te gusta hacer artesanías, o quizás pintar. Cuando estás sumergido
en esa actividad tu mente se apacigua, entras en un estado de flow, el tiempo
suele desvanecerse y no lo sientes.
Tus pensamientos rumiantes se aquietan. Allí, nos damos cuenta lo importante que es permitirnos ser.
Muchas veces me ha pasado que mientras hago una actividad que me apasiona, mi creatividad se activa y nacen nuevas ideas.
💘La trampa silenciosa de postergar lo que amamos, después lo hago. ¿Cuántas veces te has dicho esto? ¿Qué tanto has dejado pasar por esperar el momento perfecto?
Es que no se me da bien, debo ir a un lugar para aprenderlo. Pero hoy en día basta con buscar en la red y ver un tutorial. Lo importante es que empieces a conectarte con eso que te apasiona, poco a poco, sin tantas exigencias. Solo date el permiso de comenzar y en el camino ir descubriendo.
Esa postergación nos roba energía, y nos aleja de nuestros propósitos. Por ejemplo, yo cada día me estoy convenciendo que hablar en público no tiene que ser perfecto, pero si mostrarme real.Y postergar esa comunicación, me da la sensación de que no me tengo confianza, que siento que no soy suficiente y me siento mal, cada vez que me postergo. Al final, no postergamos solo la actividad: nos estamos postergando a nosotros mismos.
Quizás quieres volver a pintar, bailar, escribir, o simplemente salir a caminar sin el celular, pero lo aplazas porque piensas que aún no es el momento. ¿Y si hoy fuera el día perfecto para empezar, aunque sea con un pasito?
4. 💥Ejercicio práctico:Elige una actividad que te encante. Puede ser leer, caminar, escuchar tu canción favorita, preparar un café o escribir unas líneas. Obsérvate mientras la haces.
o ¿Cómo respira tu cuerpo?
o ¿Qué emociones aparecen?
¿Qué pensamientos surgen (claridad, calma, sonrisas, recuerdos, ideas nuevas… )?
Escríbelo o simplemente reconócelo. Ponerle palabras a la experiencia te ayuda a no dejarla pasar desapercibida.
Hacer lo que amamos es recordar quiénes somos. Sentirlo, observarlo y no postergarlo es honrar nuestra vida.
Yo he empezado por reafirmar lo que quiero lograr, como quien planta una semilla y confía en verla crecer cada día. ¿Me acompañas en este viaje?
No hay comentarios:
Publicar un comentario