COINCIDENCIAS EXTRAÑAS

 

COINCIDENCIAS EXTRAÑAS

 

Sofía cree que algunas situaciones, conflictos interiores y decisiones están previstas de un poco de intensión de la vida. Que ciertos lugares a los que llegamos tienen el propósito de revelar una parte importante de nosotros. Empezó a darse cuenta de esto, cuando se tomó en serio su autoconocimiento, el día que decidió dejar de lado la crítica interna y encontrar merecimiento en su vida.

 

Siempre ha sido amante de aprender y de escuchar filosofías antiguas, en esa escucha se preguntó. Cómo era posible qué estas personas también se hubiesen interrogado con algunas de las preguntas que ella se hacía en pleno siglo XXI. En ese discernimiento se fue conectado más y más con su sentido de propósito personal.

 

Sofí empezó a intuir la necesidad de aprender a decidir por sí misma y a tomar iniciativas. Lo que quería que pasara en su vida. En la medida que se decidía a actuar, empezaban a darse las condiciones para seguir creciendo en eso que se había propuesto. Bien es cierto, que las condiciones no eran perfectas, esos puntos de quiebre hacían afloran en ella capacidades resolutivas que no conocía y algunas actitudes más positivas, que la obligaban a abandonar viejos patrones.

 

Ella no olvida situaciones que la han dejado pensando, pero que aún no tiene la capacidad de entender con amplitud. En cierta ocasión debía ir a la universidad, pero; le faltaba una moneda para el tiquete del tren. Ese mismo día tuvo que salir cerca de la casa y de regreso al voltear la esquina, encontró justo la moneda que necesitaba. En ese momento de su vida, solo se dijo así misma “que de buenas soy, lo que necesitaba”

 

Otro día salió de compras. Primero se detuvo en el cajero electrónico de su banco, para sacar el dinero. En la fila había dos mujeres, una más joven y una adulta mayor que tenía su billetera en las manos, en el suelo había un billete de $100 abierto. Supuso que el billete era de la anciana, pues esta tenía su billetera abierta. Le dijo: Señora, se le ha caído esto. La señora lo tomó y le dio las gracias.

 

No habían pasado dos horas y Sofía se dirigía a tomar el autobús que la llevaría a casa, en la fila justo detrás de la última persona había un billete de la misma nominación que el que estaba en el cajero electrónico. Ella no dudó en tomarlo, algo en su interior intuyó que eso era suyo y que no podía despreciarlos por segunda vez.

 

En el viaje en el autobús Sofí, empezó a recordar circunstancias extrañas que le habían acontecido a lo largo de su vida. Será que estas circunstancias inesperadas, realmente son más que casualidades.

 

Justo un día caminaba por el barrio y se encontró a un señor vendiendo bananas en una carreta, mientras hacia la compra, el vendedor de bananas inició una conversación de la nada, que le resolvía una serie de interrogantes que ella se había hecho días atrás y que no sabía cómo resolver, la conversación de ese extraño, parecía ser la confirmación de eso que estaba tratando de decidir.

 

Situaciones como esas se repetían, un día conversando con un extraño en el metro se dio cuenta que tenían una fuerte conexión y una sensación de conocerse desde hace tiempo, las palabras fluían con tanta naturalidad, era más que una simple empatía.

 

 El día que resolvió tomar una decisión de liderazgo, llegó a su vida una coach en las redes sociales, que preparaba personas justo para vencer el miedo a hablar en público. Una de las frases que más se repetía Sofía era “Yo no soy capaz de hablar en público” “Para que decir eso si las personas, ya dicen eso”

 

Que hermosa casualidad la de Sofía, la coach de liderazgo tenía como filosofía de vida vencer los miedos de hablar en público y su eslogan era “Todos pueden sentir lo que tu sientes, pero expresarlo a tu manera es tu esencia.  Encuentra tu propio estilo de comunicación” esta frase la motivó a preguntarse ¿Qué quiero yo? ¿Cómo quiero hacerlo?

 

Si un día te sientas a reflexionar sobre los episodios de tu vida que han marcado un antes y después en ella, te darás cuenta de que hay una cantidad de sucesos imprevistos o coincidencias extrañas que llegaron a solucionarte una necesidad que tenías a abrirte a nuevas posibilidades.

 

¿Qué detonará en ti, esa persona que acabaste de conocer?  ¿Qué te querrá decir esa emoción? a propósito de este boom de ver la película  de las emociones. Esta circunstancia que te dice que esperes, que estará proporcionándote. A veces solo se trata de aprender a agradecer, todo lo que llega a nuestra vida para detenernos y decidir mejor.

 

 

SENTIRTE BIEN CONTIGO MISMA.

 

EL PODER DE LA INICIATIVA PERSONAL

 

 LA FÓRMULA SECRETA PARA SENTIRTE BIEN CONTIGO MISMA.

 

¿Qué es para ti la iniciativa personal? ¿En qué situaciones asumes esa responsabilidad personal de actuar?

¿En qué momentos te cuesta tener iniciativa? ¿Esperas que los demás den el primer paso, para atreverte a dar el tuyo?

Bueno, yo me hice estas preguntas y me sorprendí del resultado, en los momentos que me sentía segura de mí misma, podía tomar iniciativas sin cuestionarme y me costaba hacerlo en espacios con personas desconocidas.

 

Pasaba algo interesante en esos espacios desconocidos, si el tema era un apasionamiento para mí,  podía intervenir con más entusiasmo. Debo aclarar que esperaba que los demás rompieran el hielo. Pero; percibí  que en esos momentos conectaba más con las personas y compartía mi sentir abiertamente.

Con el tiempo empecé a descubrir que muchas de las cosas que quería lograr en mi vida, se quedaban en el tintero y no pasaban. No  porque no estuviese preparada o porque no tuviese las habilidades necesarias, se debía a que tenía una cantidad de juicios mentales que me estaban bloqueando mi capacidad expansiva. Al darme cuenta de esto. Me hice la pregunta correcta ¿Si no sintiera estas barreras en mi vida, que haría?

 

Esta pregunta me abrió posibilidades de crear, más no de juzgarme. Voltear la palabra bloqueada a disponible para intentarlo. Descubrir el poder que tiene el abrirnos a nuevas posibilidades. Qué hacer si no me da miedo el rechazo. Qué cosas de las que estoy dejando para mañana me importan verdaderamente. Cómo puedo juntar todas las pasiones que tengo en un solo botón y  no obligarme a escoger, así reduje el sentimiento de limitación.

 

 Cuando nos atrevemos a poner en marcha lo que soñamos y creemos; pasa que nos sentimos más seguras de nuestro potencial, nos alineamos  con nuestra alma, sobrellevamos las dificultades creativamente, mejoramos nuestro bienestar emocional, creamos un clima positivo a nuestro alrededor y nos apalancamos en las habilidades de los otros, empezamos a jalonar en equipo. Estos pueden ser liderazgos familiares, profesionales, sociales o empresariales.

 

Tener iniciativa personal es creer en esa chispa interior que nos motiva a actuar, a perseguir nuestros sueños y a crear el futuro que deseamos. Al abordar nuestra vida desde el hacer que pase, empezamos a tomar decisiones proactivas, a darle claridad a nuestras metas, vamos aceptando los No como parte del proceso y los retrocesos como claves para nuestro desarrollo personal. Empezamos a esperar resultados con menos prisa y a sentirnos conectados con lo que decidimos hacer. El secreto es encontrar  la paz mientras impactamos a los demás.

 

Un ejemplo de iniciativa personal es la historia de Martin Luther King. Te invito a que investigues sobre su legado personal.

 

 

 

 

 

 

SABES SI VAS EN EL CAMINO CORRECTO DE TU VIDA

 

CONFÍA EN TU PROCESO DE VIDA. TU BRÚJULA INTERIOR TE INDICARÁ QUE VAS POR BUEN CAMINO.

 

Sabes querido lector/a tengo la sensación de que la vida me ha puesto en pausa, para confiar en lo que he ganado hasta ahora. En lo que tengo para construir desde ahí, ya no desde la búsqueda de propósito, si no con ese sentimiento de que las cosas pasan en el momento adecuado. No sé si me estaré equivocando al decir esta expresión, pero; existe un misterio ahí en todo lo que vivimos, es todo un proceso de transformación interior. Como que cada cosa que nos pasa va moldeando algo dentro de nosotros mismos, se van liberando partes de nosotros guardadas todos los días. Arrancas lo que no sirve y se planta algo nuevo. Se asoma la luz, a partir de la oscuridad.

 

Aun no sé cómo expresar esa sensación de liberación que encuentro, cuando partes de nosotros mueren para que una luz interior aflore. Es la sensación de renacer cada día un poquito más.

 

Este viaje de autoconocimiento interior, lo he apoyado en libros, charlas y conversaciones, que me han dado una guía de cómo empezar a mirarme. Hoy quiero hablar de un libro que se llama “La Brújula Interior” del escritor   Álex Rovira. Este libro me inspiró a atender a ese ser interior que nos mueve, la fuerza interna que nos invita a prestarnos atención. Siempre he creído que esa llama interior nos quema para molestarnos cuando estamos perdiendo el sentido de nuestra propia vida. Hay un hilo de inconformidad con la vida que llevamos, una sensación de búsqueda de propósito y un jalón para hacer más cosas que nos llenen. Atesoro mucho la expresión; cuando haces cosas desde el corazón, un río empieza a moverse dentro de ti.

 

Este libro nos invita a aventurarnos hacia nuestro interior, nos ofrece técnicas, ejercicios de reflexión que nos ayudan a sumergirnos en nuestro viaje, para comprender nuestras aspiraciones y sueños más profundos.

Descubrir nuestras verdaderas pasiones, escuchar nuestra intuición, conectarnos con nuestra verdadera naturaleza y crear conexiones más profundas con nosotros mismos, para sentirnos más plenos.

 

Me he sentido achicopalada muchas veces por un sentimiento de no estar usando todo mi potencial. Una sensación de estar hecha para algo más y estar desconectada de ese propósito. Esta comprensión de proceso personal a estado marcada por varios momentos de vida, el de estar tranquila y sentirme bien cómoda, rodeada de personas, el de la confusión y sensación de estar sin dirección, la sensación de no tener rumbo crea incertidumbre. La lejanía de las metas, una necesidad de soledad, un sentimiento de realización personal y profesional, la crisis existencial, el momento de mirarme con verdad, la época de afrontar mi propia oscuridad, un proceso de aceptación de que las cosas no estaban bien y una época de reconocimiento, de entender que con lo que tenía era suficiente. Y esa de empezar a actuar con más valentía, el de creérmelo.

 

Cada proceso personal es único, tu proceso es único. Las etapas que afrontas en la vida te llenarán de lo que necesites para tu vida y te sacarán de esos espacios que no se conectan con tu verdadera naturaleza. Tu compromiso es dedicarte ese tiempo de escucha, observar cada una de tus necesidades interiores.

 

¿Cómo escucho mis necesidades interiores?

A lo estilo cuenta hueso, así como cuando uno se escucha: bueno así.

 

Hay varias técnicas para escucharnos. Elige la que más cómodo te haga sentir, puedes utilizar la autorreflexión, la escritura (diario de escritura), la meditación, el trabajo manual, los momentos de silencio, las conversaciones con un guía personal y espiritual.

 

Puedes guiarte de libros que te ayuden a comprender lo que estás afrontando, muchas veces mientras leía o escuchaba a una persona, sentí que contaba partes de mí. Que su historia y esas palabras describían lo que yo estaba pasando y eso me ayudó a sentirme acompañada en el proceso. A ver otras perspectivas y a entender puntos críticos de los que aún no lograba salir. Por eso amo compartir mis experiencias, porque la vida me ha puesto palabras en el momento que más las he necesitado. Una palabra de alguien sanó algo en mí, me hizo actuar o pensar diferente.

 

 Encuentra ese espacio en el que sientes que estás dándote la atención necesaria. Aprender a atesorar cada momento de nuestra vida, sé que hay momentos que son muy fuertes, hay cosas que no le contamos a nadie porque creemos que no nos entenderán, así como hay procesos que requieren de nuestra intimidad para afrontarlos, un espacio de retiro del ruido exterior para oír nuestro propio ruido.  Busca ese momento en que tu propio ser quiere manifestar esas sensaciones. No te desoigas, el compromiso está en escuchar nuestra propia voz, con el tiempo empezarás a entenderla, todo tiene su tiempo, sigue tu línea de tiempo.

 

Cuando aprendemos a escucharnos con amor y detenimiento, nos sentimos más cercanos de nuestro yo interior y somos más consciente de cada situación que llega a nuestra vida. Nos percibimos mejor y nos animamos con mayor inteligencia, un aire de frescura y soltura invade nuestra vida.