CONFÍA EN TU PROCESO DE VIDA. TU BRÚJULA INTERIOR TE INDICARÁ QUE VAS POR BUEN CAMINO.
Sabes querido lector/a tengo la sensación de que la vida me ha puesto en pausa, para confiar en lo que he ganado hasta ahora. En lo que tengo para construir desde ahí, ya no desde la búsqueda de propósito, si no con ese sentimiento de que las cosas pasan en el momento adecuado. No sé si me estaré equivocando al decir esta expresión, pero; existe un misterio ahí en todo lo que vivimos, es todo un proceso de transformación interior. Como que cada cosa que nos pasa va moldeando algo dentro de nosotros mismos, se van liberando partes de nosotros guardadas todos los días. Arrancas lo que no sirve y se planta algo nuevo. Se asoma la luz, a partir de la oscuridad.
Aun no sé cómo expresar esa sensación de liberación que encuentro, cuando partes de nosotros mueren para que una luz interior aflore. Es la sensación de renacer cada día un poquito más.
Este viaje de autoconocimiento interior, lo he apoyado en libros, charlas y conversaciones, que me han dado una guía de cómo empezar a mirarme. Hoy quiero hablar de un libro que se llama “La Brújula Interior” del escritor Álex Rovira. Este libro me inspiró a atender a ese ser interior que nos mueve, la fuerza interna que nos invita a prestarnos atención. Siempre he creído que esa llama interior nos quema para molestarnos cuando estamos perdiendo el sentido de nuestra propia vida. Hay un hilo de inconformidad con la vida que llevamos, una sensación de búsqueda de propósito y un jalón para hacer más cosas que nos llenen. Atesoro mucho la expresión; cuando haces cosas desde el corazón, un río empieza a moverse dentro de ti.
Este libro nos invita a aventurarnos hacia nuestro interior, nos ofrece técnicas, ejercicios de reflexión que nos ayudan a sumergirnos en nuestro viaje, para comprender nuestras aspiraciones y sueños más profundos.
Descubrir nuestras verdaderas pasiones, escuchar nuestra intuición, conectarnos con nuestra verdadera naturaleza y crear conexiones más profundas con nosotros mismos, para sentirnos más plenos.
Me he sentido achicopalada muchas veces por un sentimiento de no estar usando todo mi potencial. Una sensación de estar hecha para algo más y estar desconectada de ese propósito. Esta comprensión de proceso personal a estado marcada por varios momentos de vida, el de estar tranquila y sentirme bien cómoda, rodeada de personas, el de la confusión y sensación de estar sin dirección, la sensación de no tener rumbo crea incertidumbre. La lejanía de las metas, una necesidad de soledad, un sentimiento de realización personal y profesional, la crisis existencial, el momento de mirarme con verdad, la época de afrontar mi propia oscuridad, un proceso de aceptación de que las cosas no estaban bien y una época de reconocimiento, de entender que con lo que tenía era suficiente. Y esa de empezar a actuar con más valentía, el de creérmelo.
Cada proceso personal es único, tu proceso es único. Las etapas que afrontas en la vida te llenarán de lo que necesites para tu vida y te sacarán de esos espacios que no se conectan con tu verdadera naturaleza. Tu compromiso es dedicarte ese tiempo de escucha, observar cada una de tus necesidades interiores.
¿Cómo escucho mis necesidades interiores?
A lo estilo cuenta hueso, así como cuando uno se escucha: bueno así.
Hay varias técnicas para escucharnos. Elige la que más cómodo te haga sentir, puedes utilizar la autorreflexión, la escritura (diario de escritura), la meditación, el trabajo manual, los momentos de silencio, las conversaciones con un guía personal y espiritual.
Puedes guiarte de libros que te ayuden a comprender lo que estás afrontando, muchas veces mientras leía o escuchaba a una persona, sentí que contaba partes de mí. Que su historia y esas palabras describían lo que yo estaba pasando y eso me ayudó a sentirme acompañada en el proceso. A ver otras perspectivas y a entender puntos críticos de los que aún no lograba salir. Por eso amo compartir mis experiencias, porque la vida me ha puesto palabras en el momento que más las he necesitado. Una palabra de alguien sanó algo en mí, me hizo actuar o pensar diferente.
Encuentra ese espacio en el que sientes que estás dándote la atención necesaria. Aprender a atesorar cada momento de nuestra vida, sé que hay momentos que son muy fuertes, hay cosas que no le contamos a nadie porque creemos que no nos entenderán, así como hay procesos que requieren de nuestra intimidad para afrontarlos, un espacio de retiro del ruido exterior para oír nuestro propio ruido. Busca ese momento en que tu propio ser quiere manifestar esas sensaciones. No te desoigas, el compromiso está en escuchar nuestra propia voz, con el tiempo empezarás a entenderla, todo tiene su tiempo, sigue tu línea de tiempo.
Cuando aprendemos a escucharnos con amor y detenimiento, nos sentimos más cercanos de nuestro yo interior y somos más consciente de cada situación que llega a nuestra vida. Nos percibimos mejor y nos animamos con mayor inteligencia, un aire de frescura y soltura invade nuestra vida.
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